14.La misión - Daño de dioses | Novela juvenil de aventuras y ciencia ficción
4 meses ago

14.La misión

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La misión

El falso guía de los vamp se encontraba solo y arrodillado en el mirador de los Designios, el punto más alto de Qaion, donde moraban los visionarios. Dos pequeñas esferas, del tamaño de una canica, rondaban amenazantes a Chank. Eran los satélites-espía del emperador de Orz.

Debes intervenir en el consejo vamp y mandar a la tierra a cualquier pelele de las mazmorras, ¿harás eso por tu dios? —era una pregunta trampa, la voz de Thiram era una amenaza en sí misma, las bolas espía que le rondaban, también.

Sí, sí, recomendaré al que considere mas incauto entre los vamp. Alguna… ¿alguna cosa más? preguntó titubeante Chank, que temía a Thiram porque los micro–satélites que lo rondaban podían dispararle y matarlo en cualquier momento.

Al vamp que envíes debes cortarle las alas, si quieres que pase desapercibido entre los humanos. No lo olvides —ordenó el Maldito.

Así se hará, mi señor aceptó extrañado y tembloroso el Visionario que no sabía como iba a ejecutar esa orden.

Haz mi voluntad, adiós Thiram se despidió con odio y sembrando miedo con su voz atronadora.

Los micro-satélites se dispersaron y el Visionario se levantó pensando en cómo haría para cortarle las alas a un vamp fornido, él no era un guerrero.

En el consejo de los vamp era un trilunio en el que se celebraban juicios, dictarían sentencias contra los malhechores y se elegiría algún candidato para aceptar la misión impuesta de buscar al Único, un viajero(desterrado) a la tierra, entre los se encontraba Argón, que había sido grabado confesando que ‘ya mismo morderán todos el polvo y sabrán quiénes son los futuros generales conquistadores’, mientras se dirigía a intentar sacar la garra legendaria de los kant. Esto era un tema delicado por varios motivos, el primero porque tocar aquel objeto estaba prohibido y además se encontraba demasiado en el interior de las fronteras kant; esto podría ser motivo de disputa con los peludos. Otro de los motivos fue hablar de esa manera, parecía una conspiración y era un delito penado, ya que los gobernantes no se fiaban desde que el rey Arkanium y sus hombres, los jóvenes rebeldes, rompieran el status quo entre los kant del rey Aullador y se instaurara el sistema de venias junto a la Sala de los Horizontes Comunes para controlar una insurrección y mantener la paz.

Argón, hijo de Argum, del clan de los guerreros del agua ¿Qué tienes que decir en tu defensa? preguntó el gobernador Sirium tras exponer los hechos, sentado en su trono, presidiendo la sala del consejo; junto a él se encontraba Chank, el Feo. El Visionario odiaba profundamente al joven vamp, nunca había estado tan risueño, su sonrisa ese trilunio era diabólica.

—… —Argón no dijo nada, agachó la cabeza mientras era observado por todo el consejo vamp como si fuera un delincuente cualquiera. Muchos de los allí presentes eran de la élite y se alegraban de su tragedia.

¿Has pensado lo grave que puede ser decir y hacer estas cosas en la situación actual? ¿Qué vamos a hacer contigo? preguntaba el gobernador, que no se atrevía a dictar una sentencia, pues Argum era su pariente difunto y al mismo tiempo debía imponer cierto respeto a las normas y dar ejemplo.

¡Él será el elegido para ir a la Tierra! gritó Chank, muy entusiasmado y señalando con el dedo a Argón.

Toda la sala soltó un ¡ohhh!… Argón era demasiado joven y esa misión-viaje, de la que todo el mundo hablaba últimamente, era demasiado para él.

¿Pero que dices Visionario? preguntó Sirium, indignado, mirando mal a Chank, que últimamente se extrapolaba en su cometido y se había convertido en un déspota como cualquier ser con mente menor que accede a un cargo importante.

Así me lo han dicho los dioses, Argón el Traidor será expulsado a la Tierra para encontrar al Único como predijo mi tío Cho. Traerá a aquel ser de vuelta y así tendrá la oportunidad de redimirse de su delito sentenció el falso visionario, que se sentía fuerte en el consejo porque en los últimos tiempos había sido él, con sus predicciones, el que más se había acercado a la realidad: poseía a partes iguales el miedo y el respeto del consejo.

Sirium, muy enfadado, cambió la expresión y estuvo a punto de levantarse a golpear al Visionario, del que desconfiaba profundamente, pero entonces, a lo lejos vio entre los miembros del consejo al profesor Frehac. El científico le hizo una extraña mueca con su ojo mecánico y el gobernador supo en ese momento que debía ceder a las exigencias del feo.

El gobernador gesticuló con la mano, aceptando aquella sentencia del Visionario por buena y los guardias se acercaron para llevarse a Argón.

¡Feo! ¡Malnacido! ¡Os mataré a todos! gritó Argón, que pegó una patada a un guardia mientras le robaba la garra metálica y se la ponía en su antebrazo, la puso abierta en modo de ataque. De un salto voló hacía Chank para clavársela, pero un guardia lo agarró de las alas y el otro le puso su musculoso brazo en la garra y lo frenaron entre dos.

¡Arrancadle las alas, así lo quieren los dioses! ¡Arrancádselas ahora! gritó el Visionario.

El guardia que tenía agarrado a Argón le arrancó de cuajo las dos alas ante los gritos de dolor del niño vamp. Sirium se levantó.

¡No! ¡No! ¿Guardias?¿Aquí las ordenes quién las da?¿El Visionario o yo? preguntaba a gritos Sirium, gritos que tenían menos intensidad que los gritos de Argón, que tenían horrorizada a la audiencia.

El Visionario reía al ver sufrir a su enemigo, el cual sangraba y estaba de rodillas, agarrado de los brazos por los dos guardias, que temerosos de los dioses, habían hecho caso a un visionario que no tenia porque mandarles, pero que ejercía una fuerte influencia debido al miedo.

Sirium se levantó y agarró por el pecho y estiró de la túnica al Visionario.

¿Qué te has creído Chank? preguntó muy enfadado, casi enseñándole los dientes al feo.

Yo… yo… digo la voluntad de los dioses respondió el Deformado.

¡Los dioses… los dioses… Es un niño, malditos dio…! gritaba Sirium, que había perdido la compostura y estaba a punto de golpear a Chank, por haber mandado arrancar las alas al pobre Argón.

Entonces el profesor Frehac voló desde su asiento en el consejo de los vamp y separó al Visionario del gobernador.

Gobernador, cálmese, cálmese —le dijo el profesor intentando que volviera a la cordura.

Sirium se relajó un momento, y comenzó a dar órdenes.

¡Curad las heridas al hijo de Argum! Y preparad la nave para su viaje. Guardias, quedan arrestados por obedecer una orden de quien no debe darlas. Visionario, ándate con cuidado porque te estaré vigilando y no voy a dejarte pasar ni una más —ordenó el gobernador Sirium, que volvía en sí, más enfadado que nunca.

Solo el profesor Frehac se despidió de Argón, los guardias leales (o temerosos) al Visionario lo encerraron con violencia en la nave espacial como a un recluso.

episodio 14, la mision

El joven vamp estaba tan dolorido, casi inconsciente, que no escucho ni prestó atención a las palabras de ánimo del profesor Frehac.

Argón, Sirium y yo esperamos de ti… que encuentres y traigas de vuelta a aquel ser de la Tierra que tenga capacidades especiales y sea único. Ánimo, lo conseguirás, eres el hijo de Argum le dijo el profesor al pobre vamp, que entre dolores, delirios y en estado de shock no se enteró casi de nada. La nave arrancó y salió disparada de Qaion dirección a la Tierra con un vamp sin preparar y envuelto en toda clase de molestias.

A solas de nuevo, en el mirador de los Designios Thiram hablaba otra vez al falso visionario.

¡Inútil! ¿Qué has hecho? ¿De todos los vamp de las mazmorras tenias que mandar a este? preguntaba a gritos el emperador Thiram mediante el holograma del brazalete de Chank. Aquella voz terrible dolía al alma del que la escuchara.

Los micro-satélites empezaron a disparar al suelo, alrededor del Visionario, que intentaba escabullirse arrastrándose hacia atrás mientras lloraba y temblaba de miedo. Sin saberlo, movido por el odio, el Feo había enviado a la tierra a uno de los preferidos de Cho el Oscuro, verdadero visionario, y además, Argón era el más dotado de los vamp de su generación.

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* Esto es una versión preliminar. Daño de Dioses es una novela juvenil de aventuras y ciencia ficción, a la venta en agosto o septiembre de 2017.

 

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