12.Guerra civil en Qaion - Daño de dioses | Novela juvenil de aventuras y ciencia ficción
4 meses ago

12.Guerra civil en Qaion

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Guerra civil en Qaion

Majestad, Arklund y un número desconocido de sus soldados han atacado a vamps inocentes en el territorio de los alados… Han matado incluso a niños dijo un kant arrodillado ante el trono de Arkanium. Era un mensajero relatando las peores noticias posibles en el palacio del rey de los peludos.

El pelaje del monarca se puso erizado y el gruñido que crecía desde su interior delataba su ira. ¡Malditos leales a mi padre! debimos acabar con todos tras la guerra… Y ese visionario deforme nos ha traído ruina. Esto tendrá consecuencias casi gritaba, enojado.

¿Apoyaremos la revuelta del general Arklund? ¿No debemos luchar a su lado? Los vamp han mancillado nuestras lunas sagradas preguntó el consejero real: un general kant gigantesco y musculado, cuyo pelaje era blanco (un peludo único en su especie, pues el era el único kant albino) y se llamaba Karel.

No haremos absolutamente nada, dejaremos que los vamp se encarguen de Arklund y no tomaremos partido. Eso sí, aprovecharemos este momento para mandar un par de asesinos a por el maldito visionario. Ya cargará nuestro general inconsciente con la culpa de esto. Cierra nuestras fronteras ordenó el rey Arkanium.

¿Los dejaremos luchar solos? —volvió a insistir el general Karel, que parecía hacer esa pregunta por hacerla, sin entusiasmo.

¿No has escuchado a tu rey?… Los dejaremos solos, porque también dejamos a solos a los vamp luchar contra nuestro verdadero enemigo, aquel que está en las lunas. Piensa un poco y ponte en mi lugar, la maldita religión y sus costumbres están en entredicho y han quedado anticuadas.

—… —Karel no dijo palabra y agachó la cabeza.

Todo esto nos supera a los kant, los vamp han sabido adaptarse muy deprisa a esta época, nosotros no. Hemos tenido una muestra de que lo sagrado no es tan sagrado y no hemos sabido aceptar y ver la realidad. La situación actual es un deshonor para nosotros, hemos dejado a los alados luchar solos por nuestro planeta y ahora un fundamentalista aullador les ataca a sangre fría: no vamos a hacer más el ridículo. Manda a nuestro ejército a cerrar y proteger las fronteras. No me hagas repetir las ordenes dijo Arkarium y recuerda, quiero que envíes ahora mismo a dos asesinos en secreto a por el maldito visionario. De algo nos debe servir este mal.

Así se hará, majestad respondió el general de pelo albino, inclinándose hacia adelante y agachando todo el tronco superior como muestra de respeto. Se dio media vuelta y marchó a cumplir su cometido.

Los kant cerraron y reforzaron sus fronteras, advirtiendo a los vamp que por ahí merodeaban que dejaran lo que estaban haciendo y volvieran a sus tierras: con algunos vamp orgullosos tuvieron que usar la fuerza pero con cuidado de no dar muerte ni crear más problemas de los necesarios.

El rey decidió no apoyar en sus ataques al general Arklund de los aulladores, pero sucedió entonces que al cerrar las fronteras en las tierras de los kant, la mayoría de los monjes del gremio de religiosos y unos cuantos aulladores rezagados y traidores, montaron un pequeño ejército de disidentes y se dedicaron a atacar a kants e inocentes que apoyaban al rey Arkanium dentro de su territorio. Hubo muchas muertes que no esperaban pese a no haberse querido involucrar en una guerra. El general Karel y el propio rey aplastaron a los religiosos y los aulladores rebeldes en sus propias fronteras tras derramar mucha sangre entre hermanos sumando otra traición más entre sus filas.

A un altivo Chank, nuevo visionario, le desapareció el orgullo cuando estando a solas en el Mirador de los Designios, fue sorprendo por dos kants que habían escalado el árbol glob e iban directos a por él con sus garras afiladas y con oscuras intenciones. Los asesinos estuvieron a punto de darle caza, pero los satélites espía de Thiram, siempre vigilantes, estaban armados y dispararon a los kant: murieron de manera instantánea.

Thiram, el emperador Orz, se apareció holográficamente de nuevo en el brazalete del visionario y le ordenó tirarlos por el mirador, pues era el árbol más alto del planeta y sus cuerpos quedarían destrozados de la caída, así no habría pruebas de la existencia de los satélites espía desdibujando tan extrañas heridas de los muertos. Al salvar a Chank de una muerte segura, el Maldito se aseguró aun más, su lealtad y el Visionario se sintió más protegido.

La lucha de los alados contra los hombres de Arklund fue dolorosa, pues semanas antes celebraron festejos con ellos y se habían jurado amistad eterna entre vamps y kants… a la ligera. El ejército de los alados tuvo muchos problemas para contrarrestar la acometida salvaje de los Aulladores. Hubo más bajas del lado vamp. Los rebeldes peludos ganaron terreno y parecían vencer, pero en aquel momento volvió la nave de los satélites con los mejores soldados de los alados muy enfadados. Aplastaron al ejército rebelde de los kant conservadores.

Al general Arklund no lo mataron, lo tomaron prisionero. Sirium, acompañado de su ejército, lo llevó a las puertas de la frontera kant para parlamentar con el rey Arkanium.

Guerra civil en Qaion

El general aullador iba maniatado, lo empujaron para que se acercara y llamara a las puertas, pero no hizo falta. El mismísimo rey Arkanium solo, sin escolta, salió por la puerta y se puso frente al general rebelde y le arrancó la cabeza de cuajo con sus garras. Se quedó mirando a los vamp fijamente y enseñando el colmillo… se dio la vuelta y marchó. Se cerraron las puertas a su paso. Sin decir ni una palabra, se acababa de firmar la paz: Sirium conocía el proceder y códigos del rey de los kant.

Esa fue la última vez en varios años de Qaion, que volvieron a ver a Arkanium. En ese tiempo comenzó a construirse la megaestructura defensiva que uniría las tres lunas como una sola base.

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* Esto es una versión preliminar. Daño de Dioses es una novela juvenil de aventuras y ciencia ficción, a la venta en agosto o septiembre de 2017.

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